EL MUNDO NATURAL DE LA APP.

El mundo está lleno de aficionados a la naturaleza, desde excursionistas y escaladores hasta observadores de aves.

Cada observación que éstos hacen sobre la naturaleza, ya sea sobre la mariposa más peculiar hasta del arbusto más común, puede contribuir enormemente a la ciencia que estudia la biodiversidad.

Y cuanta más gente aporte descripciones de lo que ve, mayor será la base de datos para que los científicos puedan investigar.

Con esta idea en mente, Ken-ichi Ueda, un biólogo y desarrollador web japonés afincado en California (Estados Unidos), decidió fundar en 2007 una plataforma digital para los amantes del mundo natural, junto a Nate Agrin y Jessica Klineun, un par de compañeros de la Universidad de Berkeley, Urubu, la red social para evitar el atropello de animales.

En sus casi 10 años de vida, iNaturalist ha crecido mucho: ya cuenta con 24.000 usuarios activos cada mes, 127.000 observadores y ha sido mencionada en más de 30 publicaciones científicas.

Muchos usan esta aplicación para contribuir a la ciencia. Otros, para saciar su curiosidad.
Al nutrirse de la propia red social, el algoritmo aprende a medida que crece la base de datos con las aportaciones de los usuarios.

iNaturalist cuenta con una página web, una aplicación para Android y otra para iPhone.
Esta última ofrece sugerencias visuales automatizadas desde junio de este año y el equipo trabaja ahora en desarrollar esas capacidades en todas sus plataformas.

“Hemos trabajado muy duro durante este último año para hacer que funcionaran las sugerencias visuales”, dice Ken-ichi. “Pero habría sido imposible sin los nueve años de trabajo en colaboración con nuestra comunidad”.
Y ahora tienen un reto por delante: seguir creciendo y ampliar la información sobre cada una de las especies observadas.

Comenta